Burundi es una nación del tamaño de una región italiana con una población de seis millones de habitantes pertenecientes a tres diversas etnias, entre las cuales las más representativas son la Hutu (85%) y la Tutsi (14%). La lengua nacional es el kirundi y menos extendido, el francés. El 75% de la población se confiesa católica, el 24 protestante y los restantes son musulmanes y animistas. Burundi ha sido martirizada por una guerra civil entre las facciones Hutu y Tutsi que ha ocasionado decenas de miles de muertos  y ha dejado el país al borde de una catástrofe. Es el cuarto país más pobre del mundo y el informe de 2009 sobre el índice del hambre lo coloca en el segundo lugar después de la República Democrática del Congo. Semi di Pace International trabaja en Burundi desde 2009 con la apertura de un ambulatorio oftalmológico en la aldea de Buta, posteriormente transferido al Hospital Provincial de Bururi, a lo kilómetros de distancia.